Taller sobre la «Militarización de Andalucía»

Martes 21 de marzo de 2017


- Día y hora : Miércoles 29 de Marzo de 2017.
- Hora: a las 18:00h.
- Lugar : Hogar Virgen de los Reyes (C/ Fray Isidoro de Sevilla, 1. Sevilla).
- Coordina: Cristobal Orellana.
- Organiza: Plataforma de Sevilla contra la guerra. «Andalucía por la Paz».

La situación geoestratégica de Andalucía (cercanía a África y a Oriente Próximo) ha estimulado su conversión en uno de los territorios más militarizados de Europa y en un escenario bélico privilegiado y fatídico en caso de guerra.

El Miércoles 29 de Marzo de 2017 se desarrollará el segundo taller organizado por la Plataforma Sevilla contra la guerra. En esta ocasión el tema elegido es la «Militarización de Andalucía» y estará coordinado por Cristóbal Orellana.

«La situación geoestratégica de Andalucía (cercanía a África y a Oriente Próximo) ha estimulado su conversión en uno de los territorios más militarizados de Europa y en un escenario bélico privilegiado y fatídico en caso de guerra».

El taller es gratuito y se desarrollará en una sola jornada.

El horario será de 18:00h a 20:30h, y el espacio elegido las salas 05A y 05b del Hogar Virgen de los Reyes.

Se entregará a cada asistente un dossier sobre el tema a tratar.

Para la inscripción hay que enviar un correo a: andaluciaporlapaz@gmail.com indicando nombre y dirección electrónica.


Manifestación contra la guerra en Sevilla

Andalucía por la Paz
Lunes 20 de marzo de 2017


- Día y hora : Jueves 23 de Marzo de 2017 a las 20:00h.
- Lugar : Plaza Nueva (de Sevilla).
- Organiza : Plataforma de Sevilla contra la guerra. Andalucía por la Paz.

Gastos militares para fines sociales. Por el derecho de asilo.

MANIFIESTO: Porque millones de personas están huyendo de sus hogares destruidos, por las decenas de miles ahogados en el Mediterráneo, por los muchos que se enfrentan a las “concertinas” de las vallas de Ceuta y Melilla, CONVOCAMOS a las calles contra la guerra.

Las políticas neoliberales de las últimas décadas, además de los graves estragos sociales y económicos ocasionados, han venido agravando y acelerando las dos amenazas más importantes para la supervivencia humana: las armas nucleares y el cambio climático. El gobierno de EEUU, tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, decretó la era de las implacables operaciones militares supuestamente para acabar con el “terrorismo” o con justificaciones “humanitarias”. Desde entonces, con el aval de la “comunidad internacional” como hoja de parra, las grandes potencias occidentales, aliadas con Israel y con los estados más arcaicos y dictatoriales de Oriente Medio (Arabia Saudí, Qatar, Turquía) no han dejado de incendiar naciones y de causar su desarticulación política, su destrucción económica y social y su neocolonización (Iraq, Somalia, Afganistán, Libia, Yemen, Siria).

Estas intervenciones imperialistas han significado el fin de las formas del Derecho Internacional y del principio de no injerencia en la soberanía nacional, recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y en la Carta de las Naciones Unidas (ONU). La decisión de Trump de aumentar el ya enorme presupuesto militar en 54.000 millones de dólares con el objetivo declarado de “ganar guerras de nuevo”, la exigencia a todos los países de la OTAN que incrementen los gastos militares y, también, el ascenso de la ultraderecha en Europa empeorarán el desorden, los desequilibrios económicos y sociales y el agresivo descontrol militar actuales.

A pesar de lo prometido cuando la Unión Soviética desapareció en 1991, la OTAN se expandió inmediatamente hacia Alemania del Este y en los años siguientes continuó hasta las mismas puertas de Rusia. La política militar de Estados Unidos y sus aliados condiciona a Rusia y China y a otras potencias a mantener los esfuerzos y gastos militares en una carrera armamentística demencial cada día más peligrosa. El mundo de hoy está sumergido en una crisis general que se expresa en forma de guerras de saqueo y crímenes contra la humanidad, el aumento de las desigualdades y la pobreza, el calentamiento global y exterminio de especies, la manipulación masiva por los grandes medios de “comunicación” y el cada vez mayor control de la ciudadanía, el aumento de la xenofobia, las dificultades crecientes para la libre circulación de las personas que huyen de la miseria, el comportamiento vergonzoso con los refugiados de las diversas guerras, la construcción de muros…

En el extenso catálogo de violaciones del Derecho Internacional, bajo la retórica de las “intervenciones humanitarias”, España ha aumentado su protagonismo y sus compromisos. En la actualidad mantiene 16 misiones militares activas repartidas por diferentes países de Europa, Oriente Medio y África. Y no deja de aumentar, como el reciente envío a Letonia de efectivos, carros de combate, vehículos y armamento diverso. De esta forma, el Estado español coopera en una lógica belicista que ha destruido cientos de ciudades y pueblos y ha matado a miles de hombres y mujeres, mayores y niños. Y todo con el único objetivo del control geopolítico que permite el saqueo de las tierras, las aguas, las materias primas y los recursos naturales de esos países. Siria ha sido el último y devastador ejemplo de cómo el desprecio por el Derecho Internacional y por la soberanía nacional que practican las potencias occidentales, y su brazo armado la OTAN, lleva el horror, la muerte y la destrucción a una nación entera y provoca la multiplicación de los ejércitos y los países intervinientes.

La situación geoestratégica de Andalucía (cercanía a África y a Oriente Próximo) ha estimulado su conversión en uno de los territorios más militarizados de Europa. Las bases de Rota, Morón y Gibraltar inscriben a Andalucía en una posición medular para la estrategia militar de la OTAN y en un escenario bélico privilegiado y fatídico en caso de guerra. Con la connivencia activa de los gobiernos de España y de Andalucía, se han reforzado las bases y su papel en las intervenciones militares en el extranjero. El escudo antimisiles de Rota, la Fuerza especial Tierra-Aire del cuerpo de marines en Morón y la importancia de Gibraltar para el transporte de armamento nuclear han posicionado a Andalucía en una peligrosa vanguardia de la militarización y la cultura de la guerra.

Denunciamos la creciente especialización de la industria andaluza en producción militar y también la difusión en los medios “informativos”, incluso en el ámbito escolar, de la cultura militar.

Si no actuamos pronto la humanidad se precipita hacia un destino sombrío. La crisis sistémica de un capitalismo agotado y sin soluciones para la humanidad ha alcanzado un punto crítico de desorden y el uso cada día más probable de las armas nucleares significaría una siniestra hecatombe.

Las acciones militares españolas en el extranjero no son intervenciones humanitarias sino actos de guerra.

Debe cesar la complicidad del gobierno de Andalucía con esta lógica de guerra y de militarización de nuestro territorio.

Andalucía debe ser tierra libre de OTAN y de bases militares extranjeras.

Andalucía debe reivindicarse y proclamarse como tierra de paz, de acogida y de solidaridad internacional.

GASTOS MILITARES PARA FINES SOCIALES

NO A LA GUERRA

ANDALUCÍA POR LA PAZ

Plataforma de Sevilla contra la guerra.


Entidades Sociales y Sindicales proponen la Desobediencia Civil al gasto militar del IRPF 2013 a través de la Objeción Fiscal

En el “Día Mundial de Acción contra los Gastos Militares” (14 de abril) (GDAMS en sus siglas en inglés)*
Lunes 14 de abril de 2014

Lagdams_rana_2014 Red Antimilitarista y Noviolenta de Andalucía (R.A.N.A.), con motivo de los actos internacionales del Gdams 2014 en los que participa (ver: http://www.gdams.org) propone a los contribuyentes de Andalucía que hagan la objeción fiscal a los gastos militares para que en estos momentos de dura crisis social y desempleo, de recortes sociales en sanidad y educación se desvíe la parte del presupuesto de lo militar a necesidades sociales. Fotos del acto de la RANA en Sevilla con motivo de la GDAMS.

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CONCENTRACIÓN: Ante la Muerte de 15 personas inmigrantes en Ceuta

No miremos para otro lado!
Sábado 22 de febrero de 2014

LA PLATAFORMA “SOMOS MIGRANTES” (UNIÓN DE LA PLATAFORMA CONTRA LA VIOLENCIA INSTITUCIONAL CONTRA LAS PERSONAS MIGRANTES Y LA PLATAFORMA MULTICULTURAL POR UNA SANIDAD UNIVERSAL)

Convoca:

- CONCENTRACIÓN ANTE LA MUERTE DE 15 PERSONAS INMIGRANTES EN CEUTA

- Martes 25-Febrero.
- Hora: 19.00 horas.
- Lugar: Plaza Nueva (Sevilla).

Ciudadanas y ciudadanos de todo el Estado nos estamos movilizando para mostrar al Gobierno nuestro absoluto rechazo ante la política de fronteras responsable de las innumerables muertes que están provocando el truncamiento de tantas vidas y el dolor inmenso de miles de familias.

Basta de mirar a otro lado ante los efectos de una política inhumana y basada en la violencia.

Demandamos políticas basadas en el respeto a los Derechos Humanos, a la Solidaridad y a la Vida. Exigimos que se abandonen las buenas palabras o condolencias que en nada ayudan y que se tomen compromisos claros; en las elecciones del Parlamento Europeo que se celebrarán en Mayo los ciudadanos y ciudadanas sabremos identificar y actuar en consecuencia.

Solo si somos capaces de mostrar el gran número de personas que exigimos un compromiso claro y urgente, tendremos posibilidad de lograrlo; por ello ¡NO DEJES DE VENIR, TU PRESENCIA ES FUNDAMENTAL PARA QUE NINGUNA VIDA MÁS SE PIERDA!

Juntos rendiremos homenaje y gritaremos nuestro sentir.


Manifestantes ucranianas se encaran a la policía con espejos

Fuente: @TheBlogPirate (Twitter)
Viernes 21 de febrero de 2014

Invitaban a los policías a mirarse en él para que pudieran sentirse y saberse personas. Confiaban en este gesto (¡y qué gesto!) para convertirlos en seres humanos, salvándoles de su papel de represores despersonalizados. Tan fuertes son que acudieron con un utensilio que, si las cosas van mal dadas, puede convertirse en un arma cortante y peligrosísima contra ellas mismas. No les importó: siguiendo el hilo de las Mujeres de Negro, de las Madres y de las Abuelas de la plaza de Mayo, de sus orgullosas compatriotas, a estos otros modos de hacer femeninos le sumaban el simple y cotidiano gesto de mirarse al espejo. Universalizaban el gesto de mirarse en él y ver, de paso, si te soportas, si puedes aguantarte la mirada cuando lo miras de frente. Si quieren ver alguna otra forma femenina más: baile protesta sobre la ’tumba’ de Queipo de Llano; varias mujeres intentan inscribir sus cuerpos en el Registro de la Propiedad; miles de personas se manifiestan en Madrid con ruda y perejil contra la ley de Gallardón.

Este blog también está disponible en catalán: Quan les dones es manifesten


25º Aniversario de la Insumisión

Jueves 20 de febrero de 2014

Hoy, 20 de febrero de 2014, se cumplen 25 años desde la primera presentación de insumisos al Servicio Militar Obligatorio. Miles fueron los que les siguieron, tanto a la plaza, como a los juzgados e incluso a prisión. Ni los tribunales civiles ni militares, ni las inhabilitaciones, ni la cárcel pudieron frenar la insumisión. Más bien, al asumir las consecuencias de su desobediencia, los insumisos encendieron un altavoz plagado de significado para sus reivindicaciones.

Fue un salto cualitativo en la estrategia del MOC: esta manera de ejercer la objeción de conciencia suponía transcender del derecho individual y plantear una acción colectiva con el objetivo último de abolir las estructuras militares. Ha habido, desde 1989, más de veinte mil insumisos, tanto al Servicio Militar Obligatorio como a la Prestación Sustitutoria, que no fue sino un intento por parte del Estado de canalizar esa brecha de desobediencia que planteaban los antimilitaristas. Más de cuatro mil fueron juzgados, y casi dos millares, encarcelados. En mayo de 2002, cinco meses después de haber desaparecido el Servicio Militar Obligatorio, fueron excarcelados los últimos insumisos, que rechazaron el indulto encubierto que se les estaba imponiendo.

La insumisión asestó un golpe mortal a la vocación militar. Prueba de ello es que en el ejército español el proceso de profesionalización se llevó a cabo con dificultades de reclutamiento mucho mayores que las que ha habido en otros países sin contestación antimilitarista, teniendo que rebajar drásticamente las cifras inicialmente previstas de tropa. La insumisión entró en la agenda política, aumentó el desapego social al ejército y disparó, como efecto colateral, las solicitudes de objeción de conciencia legal, llegando a saturar y hacer, de hecho, impracticable, la Prestación Sustitutoria. Sin embargo, el fin del servicio militar no fue celebrado por los insumisos como una victoria: todavía está lejos de conseguirse la erradicación del ejército, la industria de armamento, los gastos militares y muchas otras nocividades de las que se sigue ocupando el trabajo antimilitarista.

El legado de la insumisión es significativo: ha mostrado que es posible poner en práctica la desobediencia civil y luchar de manera eficaz desde la noviolencia. Ha servido de referente a muchos movimientos sociales, que hoy en día se la plantean y practican. También ha revelado que la organización y las estrategias colectivas pueden poner en jaque a instituciones tan poderosas como el ejército.

La memoria de esta experiencia desobediente nos ayuda a afrontar un camino cargado de retos. El mundo actual exige nuestra respuesta y nuestra lucha: los poderosos lo son cada vez más, y utilizan los ejércitos para imponer sus condiciones allí donde se juegan sus intereses económicos. Se desmantelan las conquistas sociales a la par que los presupuestos militares siguen aumentando desaforadamente; las bombas que estallan lejos siguen fabricándose aquí, que es donde empiezan las guerras. La insumisión nos señala las armas que podemos usar contra estos desmanes: la desobediencia, la noviolencia y el sentido común, con grandes dosis de imaginación y de organización colectiva. Y nos recuerda que son eficaces.

Actos y acción en Bilbo Acción en Madrid Actos en Zaragoza


Cuando las mujeres se manifiestan

Por Eulàlia Lledó Cunill Doctora en Filología Románica
Jueves 20 de febrero de 2014

La primera manifestación pública contra la dictadura argentina nació, como sus autoras, las Madres de la plaza de Mayo de Buenos Aires, el 30 de abril 1977. Querían recuperar con vida a las personas detenidas y desaparecidas por la dictadura. Ni más ni menos.

Les advirtieron que el papel de las mujeres no era luchar y ellas contestaron que no luchaban, que tan sólo eran madres, se plantificaron un pañal en la cabeza y manifestaron que sólo querían lo que era suyo: sus hijas y sus hijos o, si no, sus cuerpos. Llevaron hasta tal extremo el papel tradicionalmente asignado que se volvieron sólidas como una roca y dejaron sin margen de actuación ni respuesta a la dictadura ante una subversión tan grande. ¿Deseáis madres? Pues eso somos: tan sólo madres.

Y, jueves tras jueves, se manifiestan con la fe visionaria de quien tiene razón y sentimiento.

A ellas se sumaron las Abuelas, que también se pusieron a hacer tan sólo de abuelas: sólo querían abrazar nietas y nietos, cuidarlos, proporcionarles vida de familia, hasta hacer tambalear el sistema represivo.

Unos años más tarde, en 1988, nacieron en Israel las Mujeres de Negro como respuesta pacífica a la ocupación. Desde entonces, se manifiestan cada viernes en su casa, en las plazas de muchas ciudades israelíes. El ejemplo se extendió a varios países y las Mujeres de Negro se han constituido en portavoz de todas las mujeres silenciadas y víctimas de los conflictos bélicos de todo el mundo. Las hay en Alemania, Australia, Colombia, Costa Rica, en el Estado español, en Italia... De negro, en señal de duelo por todas las víctimas conocidas y desconocidas de todas las guerras, una auténtica puesta al día de la tradición; en silencio, porque no hay suficientes palabras para expresar el terror de cada guerra; en manifestación pública de la no-violencia, la herramienta para trabajar por la paz y el antimilitarismo. Recuerdo con especial emoción las arriesgadas manifestaciones de las Mujeres de Negro en el corazón de sus países, en medio de sus ciudades, vejadas, insultadas, atacadas, durante la guerra de la exYugoslavia. Tuvieron que tener una muy determinada determinación.

Bastantes años más tarde, en 2008, se fundó en Kiev el movimiento feminista Femen, que lucha contra el patriarcado, las dictaduras, las instituciones religiosas y la industria del sexo; en definitiva, contra la opresión de las mujeres. Valientes e inteligentes, en la deriva de la plaza de Mayo pero sin guardar luto, han dado una vuelta de tuerca al sentido del cuerpo, al cuerpo desnudo de las mujeres, y lo han convertido en campo de protesta y subversión. A pecho descubierto, con unas formas de lucha que tienen mucho de actuación, deperformance, ponen de manifiesto la hipocresía del poder que quiere a las mujeres desnudas pero no soporta que se desnuden cuando ellas quieren, que hagan lo que les plazca con su cuerpo. Luchas que las hermanan con otras performers que también vienen del frío: las actuaciones con pasamontañas de las Pussy Riot, grupo punk rock feminista ruso formado en agosto de 2011 que cree en el arte y la metáfora para cambiar el mundo, y que se inspiran a su vez en el movimiento Riot grrrl de la década de 1990 y en el grupo de artistas yanquis que, en 1984, conformaron las Guerrilla Girls. Estas últimas, en vez de pasamontañas, van con máscaras de gorila, uno de los rasgos definitorios de sus representaciones.

Quizá, pues, no debería extrañar que haya sido también en Kiev donde, en una de las muchas manifestaciones proeuropeas de principios de enero, las mujeres (mayores, maduras, jóvenes...) se presentaran enarbolando espejos donde se reflejaban las caras y los cuerpos de las fuerzas represivas.


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