Vamos denunciando

  • El doble crimen de la violencia y el asesinato masivo de las mujeres en zona de conflicto, por fin reconocido como crimen contra la Humanidad.
  • La situación de millones de refugiados, la mayoría mujeres, niñ@s y ancian@s.
  • El intervencionismo militar que predomina sobre la política preventiva por la Paz.
  • La incorporación de las mujeres en los Ejércitos en nombre de la igualdad para dar un lavado de cara a la auténtica función de los ejércitos ante los cuales no reivindicamos igualdad sino insumisión y desobediencia total para su abolición.
  • Los bloques económicos que nos afectan particularmente por nuestros papeles en las tareas domésticas y que son auténticas guerras contra la vida civil mientras que sigan en pie los regímenes militaristas.
  • Las violaciones a los derechos de una maternidad libre que conlleva la política demográfica llevada a cabo por las grandes potencias hegemónicas y los propios estados. Una política íntimamente relacionada con las estrategias militaristas y los intereses de una economía totalmente condicionada por los consorcios industriales-militares responsables de que las ¾ partes del mundo estén condenadas a un constante subdesarrollo. Responsables de la desestructuración de la vida social y productiva de una mayoría de mujeres. Así denunciamos la feminización de la pobreza... Del mismo modo vamos denunciando a los medios de comunicación y a la Educación como claves de una militarización social ya que fomentan:
  • más la ignorancia a través de estereotipos sobre otras culturas que un deseo de entendimientos entre pueblos
  • más el miedo y la inseguridad a través de una política informativa que nos hace descubrir regiones y pueblos tan solo cuando hay guerras o intereses económicos por el medio. Haciéndonos sentir así rodeadas de violencias y amenazas que justificarían entonces tantos gastos para nuestra Defensa, en vez de desvelar los orígenes de las tramas de los grandes desequilibrios que sufre el mundo.

Y las mujeres somos el blanco de esta política del miedo ya que sutilmente se basa y estimula nuestro mundo de inseguridad engendrado por una educación que nos lleva a menudo a infravalorarnos cuando no tenemos "reconocimiento del hombre y su protección". Esto, entendiendo que a muchos niveles lo que supone para nosotras el hombre en las relaciones inmediatas, lo es el Estado y sus sistema de Defensa en nuestra relación con la sociedad. Así vamos teniendo miedos del "boom demográfico", de la "invasión de islamistas degolladores de mujeres", "del inmigrante, el ilegal, el delincuente"... sin que realmente conozcamos las realidades, los pueblos y culturas hasta las más cercanas a nosotras.

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