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Alternativa Antimilitarista-MOC Sevilla

Una llamada a la acción: la 4ª Semana Internacional de Acción Contra la Militarización de la Juventud, del 20 al 26 de noviembre

Viernes 22 de septiembre de 2017

Este noviembre, activistas de todo el mundo van a actuar contra la militarización de la juventud en sus países, ciudades y pueblos.

Únete a nosotros esta semana con tus propias acciones no violentas y forma parte del movimiento global que se resiste al reclutamiento de las mentes y los cuerpos de la juventud a la violencia.

La Semana Internacional de Acción Contra la Militarización de la Juventud es un esfuerzo coordinado de acciones antimilitaristas por todo el mundo para concienciar a la población de las muchas maneras en que la violencia es promocionada a los jóvenes y da a conocer alternativas. La semana está coordinada por la Internacional de Resistentes a la Guerra.

En años anteriores, muchos activistas de todo el mundo participaban en la semana con sus acciones y eventos autónomos. Vimos acciones directas, charlas, talleres, vigilias y campañas en las redes sociales llevadas a cabo por los activistas contra el reclutamiento, objetores de conciencia, educadores por la paz y otros cuya motivación común era resistir la promoción de la violencia y la guerra a los jóvenes. Los eventos de años pasados, que puedes ver aquí, siguieron a la semana de acción llevada a cabo en 2015 y 2014 (link is external), y un día de acción llevado a cabo en 2013. Resistir el reclutamiento de las mentes y los cuerpos

Los militares, los grupos armados y otros que se benefician de la guerra siempre han encontrado formas de acceder a la juventud. Su objetivo no es solo reclutar los cuerpos, sino también reclutar las mentes para su causa militar. En algunos países, la militarización de la juventud es más aparente y evidente —jóvenes (principalmente, aunque no exclusivamente, hombres jóvenes) son forzados a unirse al ejército a través de la conscripción—. Esto también puede incluir el reclutamiento forzoso o el reclutamiento de niños.

En muchos otros lugares —incluidos aquellos donde la conscripción ha sido suspendida o abolida— los gobiernos, los comerciantes de armas y otros especuladores de la guerra tienen un gran interés en que el adoctrinamiento de los jóvenes sea positivo hacia las acciones militares.

Mientras continúen estos esfuerzos por reclutar a la juventud hacia la violencia, nuestras acciones para contrarrestar esta militarización necesitan crecer. En la semana de acción, contrarrestaremos esas muchas formas de reclutamiento que promocionan la violencia a los jóvenes y los captan para la guerra y otras causas militares. ¿Qué puedes hacer?

La Semana Internacional de Acción Contra la Militarización de la Juventud se basa en tus acciones locales y autónomas. Esta semana te puedes unir a nosotros de muchas maneras:

Acciones directas no violentas: Ejemplos de años anteriores incluyen protestas frente a los centros de reclutamiento militar y ferias de trabajo a las que asiste el ejército y protestas contra las ferias de armamento.

Seminarios, charlas, talleres, foros públicos o seminarios en la red: Informa al público sobre tu activismo, los asuntos clave en los que centrarse y anima a más gente a adoptar medidas contra la militarización.

Puestos de información: Establece un puesto de información en tu colegio, universidad o cualquier otro espacio público y circula prospectos y otras fuentes que informen al público sobre la militarización de la juventud y su resistencia. Contacta con nosotros a través de cmoy@wri-irg.org si necesitas recursos.

Proyecciones de películas: Puedes proyectar películas que cuentan historias de la militarización de la juventud y su resistencia.

Acción en la red: Publica en las redes sociales, comparte desde tu país o ciudad y difunde tu mensaje y resistencia.

Celebrar tu anterior trabajo: Si ya has estado llevando una campaña o ya has organizado una acción o evento contra la militarización de la juventud durante el año, ¡queremos celebrarlo contigo! Háblanos de tu trabajo y nosotros podemos publicarlo en nuestra página web antimili-youth.net, y en las redes sociales. ¡Difunde aún más tu trabajo y resistencia durante nuestra semana de acción!

Escribir para nuestra página web sobre la militarización de la juventud y/o su resistencia en tu país, informa a otros y ayúdanos a expandir nuestra solidaridad internacional.

¿No estás seguro de lo qué hacer? Ponte en contacto con nosotros y podemos comentar ideas contigo o ponerte en contacto con otros en tu país que ya están planeando algo.

Contacta con nosotros en cmoy@wri-irg.org con tus acciones y eventos o con cualquier otra pregunta que tengas.


La Objeción Fiscal al gasto militar paso a paso

Miércoles 26 de abril de 2017

Podemos y debemos negarnos a financiar el negocio de las guerras con nuestros impuestos. Os explicamos como se puede modificar el borrador con el programa PADRE (este año online en la web de la Agencia Tributaria) para indicar la cantidad que vamos a desviar hacia un proyecto alternativo.

Pulse este enlace para acceder a la presentación.

Más información de la campaña


(Bétera-17D) Toma la base! Desahucia la guerra: no somos munición para sus crisis

Domingo 4 de diciembre de 2011

¡TOMA LA BASE!

DESAHUCIA LA GUERRA: NO SOMOS MUNICIóN PARA SU CRISIS

MARCHA-OCUPACIÓN A LA BASE DE LA OTAN EN BÉTERA para:

- denunciar el despilfarro militar frente a los graves recortes sociales
- exigir el cierre de la base militar y la abolición de los ejércitos

¿DÓNDE? ¿CUÁNDO?

Punto de encuentro:

Albereda de Bétera, 11 horas (17 de diciembre de 2011)

¿CÓMO?

- Pasacalles por el pueblo.
- Marcha hasta la base de la Otan.
- Ocupación del recinto de la base.


Deuda militar impagable por inversiones en armamento

Viernes 18 de noviembre de 2011

El Colectivo Utopía Contagiosa y Ecologistas en Acción denuncian la política de inversiones en armamentos seguida por los gobiernos de José María Aznar y de José Luis Rodríguez Zapatero, que han creado una burbuja militar para invertir en programas de armamentos innecesarios y peligrosos, con una deuda actualizada a día de hoy de más de 32000 millones de euros que, en palabras de los responsables de defensa, resulta impagable e insostenible. A pesar de ello, ninguno de los partidos políticos ha hablado de esta situación en su campaña, ocultando a la ciudadanía este crucial aspecto.

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AA-MOC: Tras la decisión de ETA... queremos más ceses de actividades armadas

Declaración de la Asamblea General de Alternativa Antimilitarista-MOC
Lunes 31 de octubre de 2011

Tras el anuncio de ETA en el que señala el cese definitivo de su actividad armada, Alternativa Antimilitarista – MOC quiere hacer públicas una serie de reflexiones que espera puedan ser de interés de cara a avanzar en la desmilitarización social:

1. En primer lugar, queremos dejar clara nuestra satisfacción y alegría ante una decisión que pone fin a una de las expresiones armadas de un largo conflicto en el que han sido asesinadas centenares de personas, principalmente por parte de ETA, y también por parte de los aparatos armados del Estado. Este largo conflicto armado, nacido durante una dictadura militar, ha dejado tras de sí atentados mortales, secuestros, amenazas… así como diferentes vulneraciones de derechos humanos: torturas, dispersión carcelaria, cierre de medios de comunicación, ilegalización de fuerzas políticas... que han afectado no sólo a las víctimas directas, sino también a su entorno familiar y social, en más de una ocasión bajo la macabra lógica de “los daños colaterales”. Tras el cese de la actividad de ETA, esperamos que también el gobierno asuma algo que debería haber hecho hace ya tiempo: el respeto de los derechos individuales y colectivos de todas las personas involucradas de una u otra manera en el conflicto.

2. En consecuencia, esperamos que el fin de esta confrontación armada contribuya no sólo a poner fin a esas vulneraciones, sino también a crear un clima social más propicio para nuevas iniciativas de trabajo y lucha por la transformación social a través de la movilización social, la autogestión, la acción directa noviolenta y la desobediencia civil. Esto es algo más necesario que nunca ante el progresivo recorte de derechos laborales y sociales que estamos sufriendo al amparo de una crisis económica que no es más que un fruto de la dinámica capitalista de las últimas décadas, una dinámica que ha ido acompañada así mismo de un recorte de libertades políticas y un aumento de la militarización, no solo dentro del Estado español (desorbitado gasto militar, aumento de la población carcelaria, ilegalización de inmigrantes, represión policial sobre las movilizaciones sociales...) sino también fuera, en un clima de guerra global en diferentes puntos del planeta (Irak, Afganistán, Somalia, Libia...).

3. Así pues, queremos emplazar al conjunto de cuerpos armados que hoy en día actúan en el Estado español y a sus responsables políticos a anunciar el cese inmediato de sus acciones armadas, como un primer paso hacia la desmilitarización social y la desaparición de los ejércitos. En ese sentido, creemos que son medidas urgentes el cese de toda intervención armada en el exterior (como la reciente guerra de Libia o la de Afganistán), el desmantelamiento de unos dispositivos de control fronterizos que han causado la muerte de miles de personas al intentar entrar en el estado español, la suspensión de la exportación de armamento, así como el respeto de los derechos de todas las personas presas y detenidas en cárceles, comisarías, centros de internamiento de extranjeros y centros de menores.

En conclusión, desde nuestra apuesta por la desobediencia civil y la noviolencia como herramientas de lucha social, queremos expresar nuestra alegría por la desactivación de un conflicto armado, desactivación que, sin embargo, debería ir seguida por un progresivo desarme de otros cuerpos armados que no dejan de provocar muerte y dolor, al tiempo que se mantienen como garantes de un sistema injusto basado en la pobreza de la mayor parte de las personas que habitamos el planeta.

Alternativa Antimilitarista MOC


Represión sucia contra el 15-M

Jueves 16 de junio de 2011

Son legión los amigos del movimiento 15-M, y a buen seguro lo seguirán siendo. Pero no es menos cierto que a los activistas del 15-M también les brotaron desde muy pronto sus primeros enemigos. Hay muchos matices en esa hostilidad, pero destacan dos grandes grupos que se han caracterizado por haber reaccionado frente al 15-M con una actitud igualmente malhumorada y, sin embargo, con argumentos muy diferentes. Por un lado, algunas personas de orden y seguramente muy de derechas, desde sus tribunas políticas o mediáticas, y en sus entornos empresariales o simplemente particulares, desde muy pronto empezaron a imaginar a los “indignados” y a representarlos con imágenes de “nuevos pobres”, como marginales y chabolistas, como guarros y perroflautas. Por otro, algunas personas de la izquierda bienpensante los percibieron con la imagen contraria, más bien propia de “nuevos ricos”, como niños de papá y hippipijos, como estudiantes mimados y sin embargo fracasados.

Quieren ver cómo se disipa, agota y fracasa el 15-M. Quieren ver cómo meten la pata y dan argumentos a las autoridades para que se actúe contra ellos, aunque, evidentemente, unos tengan más ganas que otros de que los indignados se lleven o una buena dosis de porra y mazmorra, o un tiempo infinito de desprecio y ninguneo. Será muy difícil disipar los efectos postreros del 15-M, incluso si no tuviera una vida larga, pero unas autoridades u otras siempre estarán tentadas de reprimir este novísimo movimiento social. A esto último voy, a señalar aquí la importancia que para el movimiento 15-M tiene pensar y repensar, y preparar e incluso entrenar las formas de hacer frente a la represión. El 15-M no debe convertirse, ni por asomo, en un movimiento anti-represivo; pero, lamentablemente, no puede obviar las tres grandes estrategias represivas que, previsiblemente, el Estado va a seguir lanzando contra él: la buro-represión, la represión policial legal (más o menos cruenta), y la represión sucia.

Por un lado, la buro-represión, la que se ejerce de forma invisible, a base de trabas administrativas y sanciones económicas, es un riesgo muy serio, como comprendió en su día aquel tosco ministro socialista llamado Corcuera, porque puede desangrar económicamente a cualquier colectivo o dejarlo inactivo por miedo a las multas. La buro-represión sólo se puede conjurar con imaginación y, todo hay que decirlo, con mucha solidaridad, recabando apoyo económico para que no paguen sólo los detenidos o los identificados por la policía. Hasta hoy, el Estado ha tenido dificultades para dictar una buro-represión de oficio contra el movimiento 15-M, dado la magnitud de la movilización. La desobediencia civil tendrá que seguir siendo masiva. Es un reto.

Por otra parte, la represión policial legal, la que el Estado justifica fácilmente apelando al orden público, hoy por hoy, no ha perjudicado al movimiento 15-M, el cual, ha demostrado estar preparado para minimizarla e incluso rentabilizarla (en la mejor línea gandhiana), gracias a que se ha apoyado en la experiencia de los movimientos de noviolencia, tan influyentes en España desde la época de la objeción y la insumisión al servicio militar obligatorio. Eso le ayuda a ganar legitimidad y simpatía social, o en el peor de los casos, (por ejemplo, si se cometen errores, o los cometen supuestos amigos internos que ni comprenden ni aceptan la fuerza de la noviolencia), como mínimo no provocarán un fuerte desafecto social. El plus de legitimidad que se han ganado los activistas de un movimiento que ha calado socialmente, porque conecta con la indignación de muchos y con los valores de una mayoría, ha hecho prácticamente inviable la utilización de la represión legal, a la que no obstante han apelado una y mil veces políticos diversos pero coincidentes, como Álvarez Cascos y Pepe Bono, y periodistas políticamente divergentes pero convergentes en la ideología del palo y tentetieso.

Lo peor puede llegar de manos de la represión sucia, algo que parece haber ocurrido ya en Barcelona durante la acción de bloqueo no violento del Parlament. Hay pruebas para denunciar este caso, pero esas cosas no son flor de un día. Se preparan. Y, por cierto, tienen antecedentes bien conocidos: fue precisamente en Barcelona, durante el domingo 24 de junio de 2001, cuando, al final de una manifestación pacífica a la que acudieron unas cincuenta mil personas convocadas por una plataforma de colectivos contra la globalización, se produjeron gravísimos incidentes, con rotura de escaparates, intervención de la policía antidisturbios, heridos y varios detenidos. Los grupos convocantes denunciaron a la policía como provocadora y autora de los estragos. Llegaron a presentar una querella criminal para que se identificara a unos 80 agentes de paisano que lanzaron barras de hierro a los policías uniformados con el fin de justificar la carga policial y criminalizar al movimiento antiglobalización.

Desde que las primeras acciones represivas se volvieron en contra del Estado desencadenando una fuerte ola de simpatía y solidaridad en la Puerta del Sol y en la Plaza de Cataluña, era obvio que el movimiento 15-M iba a convertirse en un grave problema político. Una cuestión de Estado. Seguramente desde entonces se empezó a dirigir contra él algún tipo de represión sucia, infiltrando a agentes de las policías autonómicas y estatales para que se afanaran en conocer bien sus puntos débiles, con el fin de sustraerle el gran apoyo social logrado. La mayor parte de los activistas del 15-M tienen esa sensación desde el principio. Y ahora, cuando esa impresión se convierte en convicción, se agiganta uno de los rasgos más sobresalientes del 15-M: su estrategia no violenta. El Estado puede ser o no ser cuestionado cuando hace uso de la fuerza, pero si lo que hace es un uso sucio de la violencia, se deslegitima por completo. Y si esa represión sucia la dirige contra activistas no violentos, entonces, está perdido. Ni a los mossos de Puig ni a los policías de Rubalcaba les va a resultar fácil ensuciar a tanta gente limpia.

Por Pedro Oliver Olmo (profesor de Hª Contemporánea en la UCLM)


Campaña de Objeción Fiscal a los gastos militares

Desarma tus impuestos no pagues el gasto militar
Viernes 22 de abril de 2011

Hace apenas unos años los insumisos demostraron que es posible resistir mediante la acción noviolenta a las imposiciones de los militares. Con su desobediencia civil activa lograron vencer al ejército y el servicio militar obligatorio tuvo que desaparecer. Pero el servicio militar Fiscal obligatorio permanece. Todavía se nos obliga a contribuir con nuestros impuestos al sostenimiento de esas inmensas máquinas de destrucción y muerte que son los ejércitos. Hay que ser consciente de la responsabilidad que tenemos y, en virtud de ella, resistirse a la idea de que las cosas son así y que no podemos hacer nada para cambiarlas.

Desde hace años hay una propuesta de acción noviolenta contra el gasto militar. Se trata de la objeción fiscal y consiste en poner en práctica otra estrategia de resistencia civil: la no colaboración con el estado en el gasto militar a la hora de pagar nuestros impuestos.


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